¿Por qué la imagen de Alexander Hamilton aparece en el billete de 10 dólares sin haber sido presidente de Estados Unidos?

Marco Antonio Moreno en El Blog Salmón - 22 de febrero de 2013 | 08:14 CET

¿Por qué la imagen de Alexander Hamilton aparece en el billete de 10 dólares sin haber sido presidente de Estados Unidos? En el billete de 1 dólar está George Washington; en el de 5 dólares Abraham Lincoln; en el de 20 dólares Andrew Jackson, en el de 50 dólares Ulises Grant, y en el de 100 dólares Benjamín Franklin, que si bien no fue presidente del país fue presidente del Estado de Pennsylvania, además de ser inventor y héroe de la independencia.Alex Ham

La Razón de que Hamilton comparta este honor junto a estos héroes es muy relevante, y aporta elementos de gran interés para el “problema” de la deuda que aflige a los países europeos. Asi lo entienden algunos académicos que sugieren seguir el ejemplo de Hamilton para resolver el “problema” de la deuda europea. Pero veamos primero quien fue Hamilton, y qué hizo por la política económica de Estados Unidos.

Hamilton, Secretario de Tesoro

Hamilton fue el Secretario del Tesoro del gobierno de George Washington y supo dirigir la política económica del naciente Estados Unidos en un momento en que ese país estaba asolado por las deudas contraídas en su lucha por la independencia. Si bien la ratificación de la Constitución de 1788, le dio al gobierno federal la autoridad de aplicar impuestos, Hamilton, que asumió el cargo en 1789, evitó deliberadamente los prolongados acosos de la política fiscal. Pese a que Estados Unidos estaba inmerso en un mar de deudas, no optó por subir los impuestos y aplicar drásticos recortes presupuestarios. Su lema era de que la única forma de superar la situación económica era generar crecimiento y confianza.

Y la tarea era titánica. El valor nominal de la deuda federal y estatal era de 74 millones de dólares, incluyendo 12 millones de dólares adeudados a los bancos holandeses que les habían ayudado a financiar la guerra por la independencia. El producto del país en 1790 ascendía a la suma de 1,6 millones de dólares, lo que indica un ratio deuda/ingreso de 46 veces. Hoy, se asustan muchos países cuando ven que su deuda se empina por sobre el 100 por ciento del PIB (relación 1 a 1). Por eso que el ejemplo de Hamilton demuestra que el “problema” de la deuda pública, llamado también por algunos “acantilado fiscal”, y del cual se hace gran alarde cuando se habla de la deuda y los déficit públicos, no es en verdad un problema si se aplican criterios como los que implantó Hamilton en el llamado capitalismo naciente.

¿Qué hizo Alexander Hamilton?

Hamilton señaló que todas las deudas serían canceladas, y para ello urgió al gobierno a asumir todas las deudas de los Estados, y establecer la solvencia del país para evitar el llamado default (situación de impago) de cualquiera de los 13 Estados de ese naciente país. Esta acción ayudó a consolidar la estabilidad de la Unión y a agrupar en un solo conjunto esos trece Estados dispersos. El gobierno federal asumió todas las deudas de los estados individuales y los combinó en un solo fondo denominado “fondo de amortización de deuda”. Esto quitó la presión que recaía en los Estados individuales, y ayudó a reducir los intereses de los préstamos (hoy prima de riesgo), generando confianza y estimulando la economía. En pocos años, esta notable idea de Alexander Hamilton generó la recuperación y aportó más ingresos a la arcas del gobierno.

En 1794, cuatro años después de que su plan entrara en vigor, la deuda federal había aumentado un poco, pero los ingresos habían aumentado más del triple. El ratio deuda/ingreso pasó de los 46 a 1 de 1790, a 15 a 1 en 1794, y en 1800 llegó a ser 8 a 1. Sorprende que hoy existan presiones draconianas para que los países restrinjan sus aumentos de deuda en momentos en que el aumento de deuda es una de las pocas alternativas reales para salir de la crisis que se vive. Por eso que algo anda mal en la economía. Y todos aquellos que ven el aumento de la deuda pública como el gran cáncer de la crisis demuestran su desconocimiento de la historia. Dos siglos antes del mal llamado keynesianismo existía una receta para las recesiones y las crisis de deuda.

Hamilton no fue un precursor de ese keynesianismo que mal comprenden algunos. Simplemente miró a la economía como un sistema de planificación central, ese método que tanto se exige a las empresas privadas para orientar su presente hacia el futuro, y que les da su razón de ser. El gran mérito de Hamilton es que supo esquivar las presiones (hoy equivalentes a los planes de austeridad y los recortes presupuestarios) con una idea de futuro en la que logró unificar a esos trece Estados en un solo país. Por eso es un héroe, y figura con acierto en uno de los billetes verdes.

Hamilton ignoró la idea predominante en esos momentos, impulsada por Jefferson y Madison, de que lo que valía era pagar la deuda (como se hace ahora), y persuadió al Congreso para emitir nueva deuda con la cual levantar al país. Así fue como la deuda aumentó, pero también aumentaron los ingresos producto de las nuevas inversiones que generó la deuda nueva atendiendo a las nuevas necesidades del país. Para Hamilton, la marea creciente levanta todos los barcos, incluyendo a los más débiles, y ayuda a diluir las disputas de clases que dividen a los países (idea de auténtico contenido keynesiano).

Sólo una vez que la crisis de deuda fue superada, Hamilton comenzó a aplicar impuestos a las importaciones y a aumentar los aranceles a los productos manufacturados importados que podían producirse al interior de Estados Unidos, y también a los productos de lujo como el Whisky, que se importaba de Escocia. Como Ulises Grant (el de los billetes de 50 dólares) diría 80 años más tarde:

“Durante siglos, Inglaterra confió y aplicó medidas de protección, las llevó al extremo y obtuvo resultados satisfactorios. No cabe duda de que a ese sistema debe su fortaleza actual. Tras dos siglos, Inglaterra ha encontrado conveniente adoptar el libre comercio porque la protección ya no tiene nada que ofrecer. Muy bien, caballeros, mi conocimiento de nuestro país me lleva a pensar que en un par de siglos, cuando los Estados Unidos hayan obtenido todo lo posible de la protección, adoptará el libre comercio”.

Este ejemplo de Alexander Hamilton se encuentra en el corazón de algunos académicos como Hans-Werner Sinn y Franz Wolfgang que han descubierto paralelismos sorprendentes entre los problemas actuales de la zona euro y los Estados Unidos de hace 200 años. Tal como en esa época Carolina del Sur y Massachusetts eran vapuleados por el peso de la deuda y nadie quería prestarles dinero, así hoy países como España, Grecia e Italia sufren las inclemencias de la deuda y la falta de liquidez producto de una excesiva confianza anterior en el crédito externo.

Por eso que los primeros años de Estados Unidos, o el capitalismo temprano, son un precedente relevante para la Europa de hoy, y Alexander Hamilton es algo así como un héroe. Ese héroe que hoy requiere Europa para superar la crisis del empantanamiento que le ayude a mirar de frente el futuro.

Los españoles tienen más rarezas genéticas que otros europeos

Por Nuño Domínguez

Los españoles, junto a los finlandeses y los afroamericanos, son los que más variantes poco comunes registran en su genoma. Los datos son parte del mayor estudio de ADN realizado hasta la fecha y sus resultados ayudarán a entender mejor el cáncer y otras enfermedades.

Los españoles son una de las poblaciones europeas que tienen más variantes raras en sus genomas, según los resultados del mayor estudio genómico realizado hasta la fecha, que se publica hoy en Nature. Se trata del Proyecto 1.000 Genomas, una colaboración internacional en la que han participado unos 800 investigadores de decenas de países y que ha sido la primera en obtener la cifra récord de  1.092 genomas de habitantes del mundo. Los datos, publicados hoy, aportan un valioso catálogo a los investigadores  que estudian las causas genéticas de todo tipo de enfermedades, desde la esquizofrenia a las variantes de cáncer más comunes pasando por la diabetes o las dolencias cardiovasculares.genom

“Queremos hacer un mapa completo de todas las variaciones genéticas y que sirva para desarrollar nuevos proyectos biomédicos”, explica Andrés García-Montero, coordinador técnico del Banco Nacional de ADN. García-Montero ha sido uno de los responsables en recopilar las muestras de “62 tríos” españoles formados por la madre, el padre y un hijo. Su genoma completo permite dilucidar las variantes que ambos progenitores legan a sus hijos. Los datos se han tomado a su vez de bancos de sangre y centros de transfusión de casi todas las comunidades autónomas para que las muestras fueran representativas. Esos datos se han sumado a otros tantos tomados de otras 13 poblaciones del mundo, agrupadas en cuatro grandes áreas: europeos, africanos, americanos y asiáticos.

El resultado final ha sido el primer catálogo de variantes genéticas poco comunes de la historia. La riada de datos incluye el 98% de las variaciones genéticas que se dan en una de cada 100 personas. “También hemos reunido en torno al 50% de variantes muy raras que se dan sólo en el 0,1% de las personas”, señala.

Los españoles, junto a los finlandeses y los afroamericanos, resultan ser la población estudiada que más variantes raras y exclusivas tienen. Esto quiere decir que en España se han ido acumulando pequeñas mutaciones generación tras generación que componen una especie de seña de identidad biológica de los genomas españoles. En comparación, otros europeos analizados, como los británicos o los italianos, tienen menos variantes poco comunes y específicas. Los investigadores aún no saben por qué sucede esto. “Una de las explicaciones que propone el estudio es que se deba a que la Península Ibérica ha sido siempre una zona de paso de muchos pueblos, desde el tiempo de los Fenicios”, explica García-Montero.

Se espera que el trabajo aporte más luz al aún tenue conocimiento que tenemos de cómo funciona el genoma humano para mantenernos vivos y cómo se trastoca y genera enfermedades. Desde su obtención completa en 2003,  la secuencia completa de ADN que hay en cada una de las células del cuerpo humano ha resultado ser un territorio cada vez más vasto y complejo. Primero se identificaron unos 25.000 genes que parecían hace unos años los principales responsables de poner en marcha la maquinaria de la vida. Pequeñas mutaciones, o cambios en esos genes, dan lugar a muchas enfermedades. Sin embargo aún se ignora la función de la mayoría de ellos. Además, hace unas semanas, otro gran proyecto de secuenciación confirmó que todo el llamado ADN basura, la gran mayoría del código genético, puede tener importantes funciones biológicas.

Con los nuevos datos, habrá una nueva vía de ataque contra muchas enfermedades. El Proyecto 1.000 Genomas ha estudiado a personas sanas, produciendo 1.092 genomas completos que representan el genoma de la salud en 14 poblaciones. Ahora, el catálogo de variantes raras detectado en cada zona geográfica puede compararse con los genomas de la enfermedad, incluidos los de tumores de mama, pulmón, leucemias que se desarrollan en países de todo el mundo. Estos trabajos obtienen muchas mutaciones en la cadena del ADN cuyo significado se ignora. Ahora, ambas bases de datos pueden cruzarse para cribar cuáles de todas ellas pueden ser responsables de originar la enfermedad. Leer más de este artículo

Una constitución europea para el siglo XXI

5 octubre 2012 - THE GUARDIAN LONDRES

Los líderes europeos están gestando un nuevo proyecto para la Unión. Si quieren que el fracaso de 2005 no se repita, deberían inspirarse en el modelo sudafricano posterior al apartheid. Así lo defienden dos catedráticos, uno portugués y otro estadounidense.

Un fantasma ronda por Europa. El recuerdo de los referéndums nacionales de 2005 que rechazaron la constitución de la UE ha llevado a los líderes políticos a responder a la crisis actual con medidas de emergencia que no necesitan la aprobación popular. Pero las soluciones a más largo plazo requieren una legitimación democrática.EUrope-stars

José Manuel Barroso, presidente de la Comisión, ha llegado incluso a hacer un llamamiento para crear una federación de Estados naciones. El alemán Guido Westerwelle, junto a otros diez ministros de Exteriores [ocho según el original], recientemente propusieron reformas fundamentales que podrían desembocar en una Europa de dos velocidades: siempre que lo apruebe una mayoría cualificada de Estados miembros, el nuevo tratado sería vinculante aunque los demás Estados no den su aprobación. Estas modificaciones tan radicales no se pueden lograr sin el consentimiento popular.

La democracia directa es un asunto arriesgado. Europa no debe repetir los errores organizativos que contribuyeron al fiasco de 2005. La convención constitucional produjo entonces un texto de 350 páginas escrito en un idioma jurídico que desconcertaba a los votantes. Peor aún, no se hizo nada especial para animar a los ciudadanos a que deliberaran seriamente sobre la opción profética que tenían ante sí. No es de extrañar que los debates políticos estuvieran en su mayoría dominados por la insignificante política del momento.

Un nuevo contrato social

Esta vez, Europa debe seguir el ejemplo del exitoso experimento en tres fases de Sudáfrica para crear una constitución. Durante la primera fase, los participantes simplemente intentaron elaborar una declaración de principios básicos. Sólo después prosiguieron con un largo texto legal que determinaba el nuevo contrato social. Por último, el Tribunal Constitucional de Sudáfrica tenía que confirmar si los largos legalismos se ajustaban a los principios iniciales.

Para trasladar esta secuencia a Europa, el proyecto debería seguir los tratados actuales, organizando una convención que represente a las cámaras nacionales y al Parlamento Europeo, a los jefes de Estado y de Gobierno y a la Comisión Europea. Este organismo se centraría en formular principios constitucionales comprensibles, que luego podría revisar una conferencia intergubernamental.

Esta declaración, por ejemplo, expondría los amplios poderes concedidos a la Unión, pero no una lista detallada de competencias; establecería los principios de representación en los organismos europeos, pero no se pronunciaría sobre el sistema de voto. Tras la reciente propuesta de los ministros de Exteriores, también diría cuántos miembros de la UE deben ratificar el tratado final antes de que entre en acción entre las partes firmantes.   Leer más de este artículo

Estampas de China por Somerset Maugham

Por José M. Guelbenzu

En un biombo chino

EN UN BIOMBO CHINO
William Somerset Maugham
Traducción de Miguel Martínez-Lage
Península. Barcelona, 2003
208 páginas.

Es una delicia viajar con W. Somerset Maugham. Da lo mismo adónde vaya: sabe ver, sabe elegir entre lo que ve, sabe darle relieve, sabe manejar su cultura y su curiosidad a partes iguales y con toda naturalidad y sabe escribir estupendamente. “En un biombo chino” es una selección de las múltiples anotaciones que hizo a lo largo de sus viajes por la cuenca del río Yangzi durante los inviernos de 1919 y 1920. Esas anotaciones las seleccionó, reescribió y ordenó con la intención no tanto de relatar en continuidad los avatares de un viaje cuanto las imágenes cargadas de sentido que lo impresionaron durante el viaje. Así, estamos ante una sucesión de estampas vivas que transmiten, en primer lugar, esa atención que sólo el respeto y la sorpresa ante un mundo ajeno puede permitir a los ojos de un occidental cargarse de serenidad y -cómo no tratándose de un escritor inglés cosmopolita- de esa calidad de ironía que aplica, sobre todo, al resto de occidentales que pueblan estas páginas, empezando por sus propios compatriotas; tierna ironía o bien maliciosa, según los casos y los personajes.

El contraste -o conflicto- entre occidentales y chinos es constante desde el primer momento. En cuanto a los primeros, ninguno escapa a su perspicaz mirada en la medida que viven, a pesar de todo y de cualquier cantidad de años de estancia, aferrados a su cultura de origen y muy poco propicios a entender el entorno en el que, por una u otras razones, viven y trabajan, a gusto o a disgusto. Esa ironía suele ser del estilo de la que elijo ahora como muestra: “Ahora bien, de sus nutridas lecturas no había adquirido un ápice de tolerancia sino más bien un exceso de vanidad“. O cuando se refiere a los occidentales reunidos en una fiesta de diplomáticos: “Habitaban un mundo en el que Copérnico jamás existió: para ellos el sol y las estrellas giraban obsequiosos en torno a la Tierra misma, en cuyo centro estaban ellos“.

Hay retratos formidables; por ejemplo, el del misionero en Miedo,impresionante por su hondura dramática; hay -los justos- paisajes de verdadera intensidad lírica y ajustada imagen; hay compasión en su mirada cuando pinta escenas como la de El mulo de carga, compasión exenta de simpleza y de facilismo. Hay retratos de los propios orientales en los que no ahorra dureza e indignación, como el del ministro venal, cruel, corrupto que, sin embargo, es un refinado coleccionista de arte chino y cuya rapacidad contribuye a la desaparición y pérdida del pasado que ama; está en la estampa titulada El canto rodado y muestra de manera excelente esa mezcla de flema y de firme convicción moral que sabe hacer convivir perfectamente en la medida que, sin expresar directamente una opinión concerniente a sus principios, consigue hacerla patente de manera indirecta a través de la sugerente transparencia de su escritura. Un ejemplo excelente de su propio talante es el texto en el que se muestra la conmoción y emocionado orgullo de un viejo europeo -el propio William Somerset Maugham- ante la aparición de un fragmento de estatua griega en el lado chino de la frontera del Tíbet, un probable busto de Alejandro que quizá un comandante del ejército macedonio llevó hasta las puertas de la más antigua civilización oriental.  Leer más de este artículo

“Cuéntame una noctalia” de Mónica Gutiérrez

Grace vive en Londres y trabaja como cirujana de éxito en uno de los hospitales más prestigiosos de la ciudad pero se siente sola. En vísperas de Navidad decide volver a su pueblo natal, una pequeña aldea de Transilvania llamada Mic-Napoca, donde viven sus abuelos y su padre.Cuéntame una noctalia Grace se reencuentra con su infancia, con una vida plena y feliz, con su familia. Pero además de los excéntricos vecinos del pueblo, la mula de Cesare, el cotilla del farmacéutico y los misterios de su padre y su hermana, Grace va a encontrarse con algo que no esperaba y que trastocará todos sus planes.

“Cuéntame una noctalia” es una historia divertida y llena de ternura que seduce por el encanto de sus protagonistas y por un entorno mágico, cálido, del que cuesta muchísimo marcharse.

Puede que el pueblo de Grace no salga en todos los mapas pero la felicidad y el amor saben llegar a cualquier sitio.

Encontrado el tapiz de Roda de Isábena robado en 1979 por Erik el Belga

Por J. García Calero. SUR.es – 14/11/2012 – Hace un par de semanas varios miembros de la Brigada de Patrimonio de la UCO de la Guardia Civil viajaron hasta Houston (EE UU), acompañados por dos expertas españolas, con el fin de identificar un tapiz muy valioso y después informar de la prueba pericial a la Fiscalía texana. Según fuentes oficiales, iban siguiendo el rastro a un tapiz robado en la catedral de Roda de Isábena (Huesca), en 1979. El autor del robo no fue otro que el celebérrimo Erik el Belga, afincado en Málaga desde hace años. Ahora la fiscalía tendrá que decidir si, con las pruebas aportadas, queda probado que la pieza, en manos de un coleccionista privado, es la misma.

A finales de noviembre de 2010, la conservadora del Museo Diocesano de Lérida, Carme Berlabé, miraba en internet catálogos de ferias y subastas. Un tapiz llamó su atención: le recordaba mucho al robado por Erik el Belga en una catedral oscense. «Vi que era el de Roda de Isábena -declaró ayer Berlabé-, pero aun así consulté con un gran experto y amigo, Guy Delmarcel, que me lo confirmó. Hablamos con el propietario, De Witt, que está en Malines, Bélgica, pero nos dijo que no podía facilitar información de la procedencia y que iba a venderlo. Entonces decidí hablar con la Guardia Civil y con algún periodista». Paralelamente informó a los obispados de Lérida y Barbastro. «De Witt me llamó a los pocos meses -continúa la conservadora- porque le había contactado la Guardia Civil y se asustó. Había logrado una venta muy provechosa de la pieza a un coleccionista estadounidense, que había pagado 300.000 euros, creo recordar. Temía que ahora por mis informaciones la operación resultase ilegal. Yo le dije que me había limitado a hacer mi trabajo».
Berlabé no se conformó y siguió investigando hasta saber que en 2008, dos años antes, lo había sacado a subasta la casa Hample de Munich. Curioso que, después de 30 años oculto, este tapiz surgiera al mercado. ¿Tal vez porque a los 30 años ha prescrito el delito contra el patrimonio? ¿Quién lo había ofrecido a los anticuarios? ¿Por qué primero como tapiz francés del XVI y luego como flamenco?
Aquella fría noche oscense del 7 de diciembre de 1979, Erik el Belga se llevó de la catedral de Roda de Isábena importantes piezas del patrimonio español. El museo no tenía alarma, el teléfono más próximo estaba a 3 kilómetros y así fue como el Belga se llevó la Silla de San Ramón, que deshizo en piezas (algunas de las cuales no han vuelto a aparecer), dos mitras, dos báculos, una capa de San Ramón, una imagen de la Virgen, un misal de Pergamino, una cruz tallada, objetos de plata, arqueta con relicario y el tapiz de marras.
El textil representa a la Virgen con San Vicente rodeada por dos obispos, uno de los cuales es Pedro Agustín, el obispo de Huesca cuyo escudo aparece destacado en la pieza por ser el donante. Junto al tapiz, entre las piezas de más valor, cabe destacar la capa románica, una talla de San Juan (s. XVII) y una arqueta de esmalte procedente de Limoges. El posible regreso de la pieza está ahora en manos de la fiscalía de Houston.

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‘La edad de los prodigios’ de Richard Holmes

por Daniel Mediavilla.

En ‘La edad de los prodigios’ Richard Holmes hace un retrato de los científicos que construyeron buena parte de los andamios filosóficos sobre los que se sustenta el mundo moderno.

No cortaron la cabeza de ningún rey ni lanzaron soflamas contra Dios, pero cuando se fueron su mundo tenía poco que ver con el que encontraron. Los científicos que aparecen en La edad de los prodigios, la fascinante obra de Richard Holmes (Editorial Turner), cambiaron el mundo utilizando el método más revolucionario que existe: observar la naturaleza con atención, acumular datos, analizarlos sin prejuicios y sacar conclusiones.La-edad-de-los-prodigios

El estudio del cosmos, liderado por William Herschell, descubrió un espacio profundo e inmenso en el que la posibilidad de que los humanos fuesen los únicos seres inteligentes se hacía improbable. Los geólogos, con James Hutton a la cabeza, encontraron un mundo antiquísimo, formado hacía millones de años y no 6.000 como sugería el estudio de la Biblia. Y la biología, con la teoría de Charles Darwin como estandarte, acabó de sacar a la humanidad del centro del universo.

En su retrato de la época romántica británica, Holmes comienza con la vuelta al mundo de Joseph Banks a bordo del buque Endeavour, al mando del capitán James Cook, que partió en abril de 1769, y acaba con la que inició Charles Darwin en el Beagle, en diciembre de 1831. El joven Banks, que después sería presidente de la Royal Society durante 42 años y se destaparía como uno de los mejores cazatalentos científicos de la historia, capturó en su viaje los instantes postreros de uno de los últimos paraísos en la Tierra, las islas de Tahití antes de la llegada de los europeos.

La destrucción de la inocencia a través de la exploración, de la que también se puede culpar a Darwin, es una de las acusaciones que algunos románticos hacían a los hombres de ciencia de la época y que hoy tienen sus ecos en los movimientos antivacunación o antitransgénicos. Ese intento por explicar la naturaleza y dominarla, que tan bien encarna Humphry Davy, otro de los protagonistas de la historia de Holmes, alentó la esperanza y el terror. La primera la encarna un invento como la lámpara de seguridad de Davy, que salvó a infinidad de mineros al protegerles de las explosiones de metano. El segundo, Frankenstein, la gran metáfora de la ciencia extralimitada y fallida, creación de Mary Shelley, una escritora nada contraria a los científicos que conocía a Davy y a muchos de los grandes de su tiempo.

Gran parte de las historias de aquella época siguen siendo actuales. La dualidad de la ciencia, útil para el bien y para el mal, se observa en el trabajo de Davy. Con su lámpara salvó vidas evitando explosiones, pero durante la larga guerra de su país contra Francia no dudó en poner su ingenio al servicio de la producción de explosivos para matar mejor al enemigo. Él, una de las mentes más poderosas de una época en la que se empezaron a poner en duda creencias arraigadas durante siglos, acabó renegando de la razón en sus últimos días. En sus Consolaciones en el viaje, una especie de memorias escritas cuando veía cerca su muerte, llegó a escribir que “el arte de vivir feliz es, creo, el arte de estar agradablemente engañado; y la fe es en todo superior a la Razón que, después de todo, no es más que un peso muerto en la edad avanzada, aunque sea como el péndulo para el reloj durante la juventud…

En su obra, Holmes recoge la complejidad de personas como Davy y hace un relato de las glorias de una época, pero también de sus miserias y sus dilemas, y cuando habla de ellos, habla también de nosotros. Leer La edad de los prodigios es, entre otras muchas cosas, embarcarse en un viaje por un tiempo y unas mentes que  ansiaban el conocimiento, la sustancia más explosiva que existe. Como muestra este libro, el camino para obtenerlo fue casi más interesante que los resultados que ha proporcionado.

“Alan Turing fue esencial para ganar la Segunda Guerra Mundial”

  27/10/2012 en Materia. ENTREVISTA | Pedro Bernal, ex director del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional.

La segunda mitad de 1940 y la primera de 1942 fueron conocidas por las tripulaciones de submarinos alemanes como los tiempos felices. Durante esos meses, sus victorias en la campaña del Atlántico fueron numerosas y sus riesgos, limitados. Como cuenta Pedro Bernal, teniente general del Ejército del Aire y ex director del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN), esas dos etapas de triunfos coinciden con la inclusión de novedades dentro de Enigma, la máquina empleada por Alemania para sus comunicaciones seguras durante la Segunda Guerra Mundial.AlanTuring-Bletchley

Esta relación entre los triunfos aliados y su capacidad para interceptar las comunicaciones enemigas ofrece una idea del valor del trabajo del matemático Alan Turing y todo el equipo que trabajó desde la mansión de Bletchley Park, en Buckinghamshire (Inglaterra), para desencriptar los mensajes nazis. En una conferencia enmarcada en el simposio internacional El legado de Alan Turing, organizado por la Fundación Ramón Areces en el centenario de su nacimiento, Bernal ofreció su visión sobre la relevancia del trabajo de inteligencia del matemático británico, que pudo acortar la guerra hasta dos años y fue esencial para la victoria aliada.

¿Habrían ganado la guerra los aliados sin Turing?

No sé si sin Ultra [el programa británico para romper los códigos alemanes] o sin Turing, pero desde luego sin las labores de inteligencia que desarrollaron, no. Creo que la importancia de este trabajo se podría valorar aún mejor si pudiésemos aplicar un método científico riguroso para ver qué cantidad exacta de mensajes se consiguió descifrar y cuándo. Se podría establecer una medida del éxito de la inteligencia mucho más precisa, pero por la propia naturaleza de los materiales de los que estamos hablando, todo eso ha sido confidencial y ha estado clasificado. Pero en cualquier caso, creo que en aquel combate de las armas que se trasladó a las ondas, sin el trabajo de Ultra, posiblemente, no se habría ganado la batalla del Atlántico, y creo que el trabajo de Turing, si no fue una causa excluyente, desde luego fue un factor esencial para el triunfo.

Usted ha observado una relación entre las innovaciones alemanas en sus sistemas de encriptación y etapas de más éxitos militares para sus ejércitos justo a continuación. ¿Por qué no introdujeron esas innovaciones con más frecuencia?

Hay un debate, todavía hoy, sobre hasta qué punto los alemanes sabían que eran vulnerables en algún aspecto, por aspectos de diseño de la máquina o por procedimiento. Creo que ellos lo sospechaban, aunque no tenían certeza. Por otro lado, incluso cuando capturaban alguna máquina, había quien decía que daba igual, porque, aunque tuviesen la máquina o los códigos, la utilización que se estaba haciendo de ellos y los cambios que se estaban realizando día a día harían imposible que los enemigos accediesen a la información. Pero entiendo que ellos sospechaban que algo funcionaba mal porque también veían que cuando introducían un cambio, observaban una mejora que después con el tiempo se difuminaba.

¿Pudieron hacer algo más para evitar que se interceptasen sus mensajes?

Ellos hacían cambios de carácter disciplinario, de protocolos, pero para mí hay algo más que podían haber hecho. Basaron tanto sus mensajes en Enigma que posiblemente con eso facilitaron el que redes o mensajes que no eran tan opacos pudieran ser descifrados y comprometiesen el resto. Si hubieran concentrado la utilización de Enigma para aquellos mensajes de importancia capital, y el resto los hubiesen transmitido por otras redes, habrían dificultado mucho más la labor a quienes querían romper el código. Leer más de este artículo

Expertos piden retrasar la hora española para mejorar la conciliación y la productividad

Vía La Vanguardia  14/10/2012 por Celeste López.

La idea no es nueva, pero cada vez que Nuria Chinchilla, profesora del departamento Dirección de Personas en las Organizaciones y directora del Centro Internacional Trabajo y Familia del IESE Business School la explica, el debate se reaviva. En pocas palabras, su propuesta se basa en que España adopte el horario de Gran Bretaña y Portugal, tal como le correspondería por su situación respecto al meridiano de Greenwich, con el más que honroso fin de mejorar la conciliación de la vida laboral, personal y familiar de los ciudadanos y aumentar la productividad de las empresas. Objetivos que, según expertos en gestión del tiempo, empresarios y trabajadores, son clave para salir de una crisis económica que atenaza y estrangula a la sociedad.Time Zones Map

Pero, ¿es posible alinearnos con el horario británico? “Por supuesto que sí, de hecho fue el horario español desde 1884, año en el que se celebró una conferencia internacional en la que se acordó que el meridiano de Greenwich sería el de referencia para establecer el día universal“, señala Chinchilla. Pero este huso horario se modificó en 1942, cuando la España de Franco decidió ubicarse en el huso horario de Europa central por su apoyo a la Alemania de Hitler, tal y como relató en el VII congreso nacional para racionalizar los horarios españoles, celebrado esta semana en Madrid, y en el que han participado 200 personas del mundo económico, mediático, político, sindical, social y de la sociedad civil.

Por ello, pese a que el meridiano de Greenwich pasa por Castellón, España tiene el horario de países tan distantes como Suecia, Dinamarca, Alemania o Chequia, rigiéndose por unas horas alejadas de la solar, de modo que en Valencia hay una hora de diferencia con respecto a lo que le correspondería en invierno y dos en verano, y que en Galicia llegue a haber hasta dos en invierno y tres en verano.

Esto tiene consecuencias nefastas para el normal desarrollo de la vida de los españoles, sobre todo, laboral. ¿Por qué? “Porque si comemos entre las dos y las tres de la tarde y cenamos entre las 21 y 22 horas, deberíamos empezar a trabajar entre las 10 y las 11. Eso sería lo lógico. Pero no lo hacemos, sino que nos levantamos temprano, alargando la mañana de manera eterna dando como resultado una jornada interminable“, señala profesora del IESE.

El resultado de esta situación es bien conocido: jornadas laborales que no tienen fin, que imposibilitan que el ciudadano pueda tener una vida más allá del trabajo, que le angustia y le quema y que, encima, no se traduce en un beneficio para la empresa, al contrario. Prueba de ello es la baja productividad de las empresas españolas, tal y como reiteran una y otra vez los estudios internacionales.

¿Cuál es la solución? Según Chinchilla, que el Gobierno no modifique el reloj en el próximo cambio de hora del verano, 31 de marzo del 2013, “de tal manera que nos situaríamos con la hora de verano de Europa Occidental, ¡la nuestra! La misma que Portugal, Gran Bretaña y Marruecos“, señala la profesora Chinchilla. Según sus cálculos, esto permitiría ganar una hora la vida familiar y personal. “Si esta medida, que tiene coste cero, se une a la reducción del tiempo de comida de las dos horas actuales a una, se ganaría mucho más… De tal manera que los españoles tendrían más tiempo para ellos mismos, estarían más satisfechos con su vida y su trabajo, menos estresados y las empresas aumentarían su productividad”.   Leer más de este artículo

Hallan el lugar exacto donde fue apuñalado Julio César

Vía La Vanguardia Cultura 10/10/2012  (de EFE) y web del CSIC

Un equipo del CSIC ha hallado el punto exacto donde fue apuñalado Julio César en el año 44 a.C: justo en el centro del fondo de la Curia de Pompeyo de Roma, mientras presidía, sentado en una silla, la reunión del Senado.

Varios textos romanos antiguos describen el asesinato de Julio César en la Curia de Pompeyo; un hecho, fruto del complot de un grupo de senadores para eliminar al general, que desembocaría en la formación del segundo triunvirato y en el estallido final de las guerras civiles.

Ahora, 2.056 años después, un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha descubierto el punto donde cayó asesinado el militar, informa el CSIC en una nota enviada hoy.

Lugar en el que supuestamente falleció Julio César

Una estructura de hormigón de tres metros de ancho por más de dos de alto colocada por orden de Augusto, hijo adoptivo y sucesor de Julio César, para condenar el asesinato de su padre ha dado la clave a los científicos.

Este hallazgo confirma que el general fue apuñalado justo en el centro del fondo de la Curia de Pompeyo, mientras presidía la reunión del Senado.

Actualmente, los restos de este edificio se encuentran ubicados en el área arqueológica de Torre Argentina, en pleno centro histórico de la capital italiana.

Siempre se supo que Julio César fue asesinado en la Curia de Pompeyo el 15 de marzo del 44 a.C., porque los textos clásicos así nos lo transmiten, pero hasta ahora no se había recuperado ningún testimonio material de este hecho, tantas veces representado en la pintura historicista y en el cine“, explica el investigador del CSIC Antonio Monterroso, del Instituto de Historia del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC.

Las fuentes clásicas aluden a la clausura, años después del asesinato, de la Curia, un lugar que pasaría a convertirse en una capilla-memoria.

Sabemos con seguridad que el lugar donde Julio César presidió aquella sesión del Senado y donde cayó apuñalado se clausuró con una estructura rectangular organizada conforme a cuatro muros que delimitan un relleno de hormigón. Lo que desconocemos es si esta clausura supuso también que el edificio dejara de ser completamente accesible“, aclara el científico.

En Torre Argentina, además de la Curia de Pompeyo, los investigadores han comenzado a estudiar los restos del Pórtico de las Cien Columnas (Hecatostylon).

El objetivo es conocer qué vías de conexión se pueden establecer entre la arqueología, la historia del arte y el cine en estos espacios de la muerte de Julio César.

También pretendemos entender mejor ese sentido de clausura y lugar funesto que describen los textos clásicos“, añade Monterroso. Los dos edificios forman parte del complejo monumental de unos 54.000 metros cuadrados que Pompeyo Magno, uno de los más grandes militares de la historia de Roma, construyó en la capital para conmemorar sus triunfos militares en Oriente hacia el año 55 a. C.

Es muy atractivo, en sentido cívico y ciudadano, que miles de personas tomen hoy el autobús y el tranvía justo al lado de donde hace 2.056 años fue apuñalado Julio César, o que incluso vayan al teatro, pues el principal de la capital, el Teatro Argentina, se encuentra muy cerca igualmente“, indica Monterroso.

El proyecto, con una duración de tres años, cuenta con la colaboración de la Sovraintendenza ai Beni Culturali del Comune di Roma, con el apoyo financiero del Plan Nacional 2008-2011 del Ministerio de Economía y Competitividad y con el respaldo de la Escuela Española de Historia y Arqueología del CSIC en Roma.

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